Rutina de práctica de guitarra para principiantes
Actualizada el 30 sept 2026 · 6 min de lectura
Los primeros meses con la guitarra son los más difíciles: duelen las yemas, los acordes suenan apagados y los cambios parecen imposibles a tempo. Una rutina corta y bien repartida ayuda a superar esa fase sin frustrarse. Esta es una propuesta de 30 minutos pensada para quien lleva poco tiempo tocando.
Antes de empezar: afina
Dedica el primer minuto a afinar, con un afinador de pinza o una aplicación. Practicar desafinado acostumbra el oído a sonidos incorrectos y hace que todo suene peor de lo que lo estás tocando.
1. Calentamiento (5 minutos)
Un ejercicio cromático clásico: en la sexta cuerda, pisa los trastes 1, 2, 3 y 4 con los dedos índice, medio, anular y meñique, un dedo por traste, y repite en cada cuerda hasta llegar a la primera. Despacio, buscando que cada nota suene limpia y sin apretar más de la cuenta. Si notas tensión en la mano o el antebrazo, para, suelta la mano y sigue más lento.
2. Cambios de acordes (10 minutos)
Elige solo dos acordes, por ejemplo Mi menor y Do mayor, o Sol y Re, y alterna entre ellos. Un buen ejercicio es contar cuántos cambios limpios haces en un minuto, apuntarlo y repetirlo otro día: verás que el número sube. Cuando una pareja salga con soltura, añade otro acorde. Los acordes abiertos más útiles para empezar son Mi menor, La menor, Re, Do, Sol y Mi mayor.
- Visualiza la forma del acorde siguiente antes de levantar los dedos del actual.
- Busca un dedo que pueda quedarse en la misma cuerda, o deslizarse por ella, entre los dos acordes: te sirve de guía.
- Si alguna cuerda no suena, toca el acorde nota a nota para encontrar cuál es y qué dedo la está tapando.
3. Ritmo con metrónomo (7 minutos)
Pon el metrónomo lento, entre 60 y 70 pulsaciones por minuto, y rasguea un acorde en negras: un golpe hacia abajo en cada pulso. Cuando vaya bien, prueba con corcheas: abajo en el pulso y arriba entre medias. Después combina el ritmo con los cambios de acordes del bloque anterior sin detener la mano derecha aunque la izquierda llegue tarde: mantener el pulso es más importante que un acorde perfecto.
4. Una canción (8 minutos)
Elige una canción sencilla que use los acordes que estás practicando y trabájala por partes: primero la estrofa, luego el estribillo. Tocar música de verdad es lo que da sentido a todo lo anterior, y es la parte que más motiva.
Consejos para las primeras semanas
- Mejor 20 o 30 minutos al día que dos horas el fin de semana: las yemas se endurecen poco a poco y las manos aprenden con la repetición frecuente.
- Que duelan las yemas al principio es normal; que duela la muñeca o el antebrazo, no. Si pasa, revisa la postura y descansa.
- No aprietes más de lo necesario: pisa justo detrás del traste, no encima ni en mitad de la casilla.
- Grábate un minuto de vez en cuando. Escucharte desde fuera ayuda a detectar lo que no notas mientras tocas.
Cómo organizarla con Fermança
Crea una sesión con estos cuatro bloques (calentamiento, acordes, ritmo y canción) y guárdala como plantilla. El cronómetro irá pasando de un bloque a otro y te avisará en cada cambio, y en el bloque de ritmo puedes abrir el metrónomo de la propia sesión. Con el tiempo, las rachas y las estadísticas te enseñarán cuánto has practicado cada semana.